lunes, 15 de junio de 2009

Coach de nutrición

Básicamente el coach de nutrición se refiere a acompañamiento, tradicionalmente este término es usado en conexión con cuestiones que tienen que ver con la actividad deportiva, la acepción de esta terminología se ha expandido para llegar a nuestra actividad. El coaching nutricional refiere a cuestiones que tienen que ver con identificar las acciones que comprometen la salud integral y potenciar recursos y fortalezas buscando disolver barreras y obstáculos. Entretanto se busca potenciar al máximo la motivación del paciente.
El paciente con problemas de peso, con frecuencia, es una persona que ha intentado varios tratamientos o dietas y ha fallado, también suele suceder que halla de alguna forma conciente o no, un gran temor al cambio por diversos factores, también influye el hecho que en esta sociedad donde vivimos, todo este preparado para que seamos algo parecidos a “maquinas de comer”: el acceso a comida rica en grasas, las porciones superabundantes tan frecuente , el acceso facilitado a la misma, el sedentarismo, en definitiva, una cultura del exceso y poco movimiento, forman un cóctel para que muchas veces parezca una misión imposible seguir con un plan alimentario que pueda dar resultado.
En el coaching nutricional, como proceso, se le da importancia a la capacitación con respecto a diversas cuestiones que atañen a la alimentación, se aprende mediante técnicas especificas a poder llevar adelante el plan alimentario sin dificultades; al mismo tiempo se realiza hincapié sobre el estimulo y confianza del paciente que usualmente son puntos débiles o, también, con frecuencia cuesta mantenerlos intactos a lo largo de un proceso como puede ser el descenso de peso.
El proceso de coaching nutricional, además, implica la búsqueda de una nueva relación con el paciente en donde el profesional no se limite a esa ya clásica y rígida estructura verticalista donde el mismo da indicaciones y ordenes, sino que además, el profesional, se pueda convertir en un facilitador, incentivando del paciente a que pueda lograr ser un “nicho de acciones” orientado a alcanzar metas especificas, lo cual también alimentara la autoconfianza y el estimulo del paciente en el tratamiento, al ver que su situación mejora., entonces generaremos que el circuito se retroalimente, y se puedan seguir buscando constantemente mejoras y cambios para mantener en alto el tratamiento.