viernes, 21 de agosto de 2009

Los Niños con mala nutrición y obesidad. El papel del nutricionista.

En Argentina el número de niños con mala nutrición y obesidad aumenta y su futuro esta en peligro. El papel del nutricionista cobra importancia ya que este será el responsable de impartir las indicaciones necesarias al niño y a su familia para lograr la recuperación del paciente con esta patologia. Se han realizado diversos estudios en varios países y se ha arribado a la conclusión que aproximadamente el 15% de los niños en edad escolar tienen obesidad y el porcentaje es mayor si hablamos de chicos adolescentes. En países de bajos recursos económicos se implementan políticas para sanear los altos grados de desnutrición que poseen, pero estas políticas frecuentemente traen aparejadas una aumento en los índices de obesidad, ya que los alimentos usados para alimentar a estos niños de bajos recursos, suelen ser ricos en carbohidratos y calorías, y bajos en calidad. Esto provoca que los niños no solo que no crezcan bien, sino que genera niños obesidad con todo lo que ello implica, como por ejemplo un niño obeso, tendrá en su edad adulta mayores riesgos de ser diabético, padecer enfermedades cardiovasculares, hipertensión o exceso de grasas en sangre (colesterol por ejemplo). Además de todas las posibles consecuencias físicas debemos tener en cuenta los efectos psicológicos que esto genera en los niños (baja autoestima, dificultades para relacionarse, etc.).
Es importante saber que el sobrepeso y la obesidad no son lo mismo. Por ejemplo un lactante con algo de sobrepeso no se considera tan importante ya que no predispone a la obesidad, lo normal es que cuando se cumple un año de edad se produce una perdida de grasa corporal por lo que un niño de mas edad debería ser delgado, en el periodo de la pre pubertad puede haber otra ganancia de peso que es normal, que se supone, se perderá en la pubertad. Estos momentos son cruciales, ya que aquí se puede definir estar o no dentro del grupo de los obesos.
Hay varios factores que pueden relacionarse con la obesidad infantil:
-Existen factores genéticos, sobre todo si los padres son obesos
-Influyen los factores ambientales, como el sedentarismo, los niños actualmente dedican muchas horas a estar frente a la computadora, los videojuegos o la televisión en detrimento de las actividades deportivas o recreativas al aire libre
-La dieta no suele estar balanceada, hay un exceso de grasas y de calorías.
-Los factores psicológicos juegan un papel fundamental, estos niños muchas veces son discriminados por sus pares, esto provoca, que el niño se aisle, baje su autoestima, se mantenga mas tiempo en su casa, encerrado, con poca actividad física, y con un acceso a la heladera mucho mayor, este estado de depresión o tristeza lleva al niño a consumir mayores cantidades de alimentos.
Los padres hay veces en las que niegan la obesidad de sus hijos, así como también creen que se están alimentando bien. Los padres deberían atender las indicaciones del profesional, tomar conciencia de la enfermedad de su hijo y darle acompañamiento y contención. El nutricionista por su parte se encargara de orientar y guiar a los padres en el proceso para que el niño obeso pueda conseguir un peso normal. Se deberá tener en cuenta que los niños obesos son personas que están en pleno crecimiento y sus dietas deben ser completas para no perjudicar su desarrollo, así mismo se deberá incentivar al niño para que incluya en su rutina deportes o juegos al aire libre. En ocasiones será necesaria también la consulta con un psicólogo infantil quien aportará otros elementos y herramientas para ayudar a la recuperación del niño.
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