domingo, 20 de marzo de 2011

Cuidado con el falso nutricionista

El gran crecimiento que está teniendo la obesidad en la actualidad, hace que debamos tener cuidado con la figura del falso nutricionista, esta figura se encuentra reflejada en numerosos oportunistas. La necesidad de la gente por alcanzar un dificil objetivo, como lo es la perdida de peso de peso, deja un terreno mas que propicio para que se desarrollen ciertas prácticas médicas que pueden ser potencialmente muy nocivas para la salud y llegar a ser hasta mortales. Me refiero a la indicación de ciertos preparados de farmacia que se presentan en forma de pastillas (generalmente recetadas por estos seudo homeópatas "nutricionistas") que pueden contener: diuréticos, anfetaminas, laxantes, hormonas tiroideas y hasta sedantes. Entre los numerosos efectos colaterales que se pueden producir durante su uso se pueden citar: deshidratación, irritabilidad, insomnio, agresividad, psicosis, taquicardia, arritmia, pérdida de minerales, dolor abdominal, cansancio, aumenta la tensión arterial, depresión, entre otras.
El efecto que se logra con estos fármacos es una reducción de peso bastante marcada en relativamente poco tiempo, pero al abandonarlos sobreviene un poderoso efecto rebote que incluye: edemas, constipación, hinchazón, irritabilidad, agitación, falta de concentración y memoria, depresión, síndrome de abstinencia e inclusive la recuperación del peso perdido junto con algunos kilogramos extra.
Afortunadamente en julio del 2006, en nuestro país, se aprobó una ley que prohíbe el tráfico y comercialización de este tipo de medicación, no obstante, seguramente no faltará la persona que se la ofrezca como una “pastilla milagrosa”, por eso mismo asegúrese de estar siempre con los ojos bien abiertos y atento.
Vale la aclaración de que también existen algunos pocos fármacos para adelgazar que sí son opciones aceptadas internacionalmente y que pertenecen a conocidos laboratorios y que pueden llegar ser utilizados en determinados casos y bajo la supervisión del médico siempre acompañado con una dieta adecuada.

martes, 1 de marzo de 2011

Las legumbres en la dieta

variedad de legumbres
Se puede afirmar que el consumo de legumbres en la dieta consigue efectos beneficiosos frente a enfermedades cardiovasculares, diabetes y ciertos tipos de cáncer. Estos efectos positivos son gracias a ciertas sustancias presentes en estos alimentos, entre ellas las saponinas, isoflavonas, fitatos y fibras.
Las legumbres secas tienen un considerable contenido proteico(entre 19 y 25 gramos de proteína por cada 100 gramos), pero la calidad de estas proteínas no se iguala a la calidad de las proteínas de la carne ya que al ser proteínas incompletas no poseen el aminoácido metionina. Este aminoácido que falta en las legumbre se encuentra en una buena proporción en los cereales, por lo cual cuando juntamos ambos alimentos en un plato , como por ejemplo: garbanzos o lentejas con arroz, aumenta la calidad de las proteínas en ese plato.
Proveen una interesante cantidad de hidratos de carbono: oscila entre el 26% y el 60%, siendo el almidón el componente mas predominante. Son una abundante fuente de fibra (celulosa, hemicelulosa y pectina), procedente de la piel (hollejos), esto hace que sean grandes estimulantes de la motilidad intestinal evitando la constipación, pero se debe tener cuidado ya que en ciertas personas pueden provocar flatulencias por la fermentación producida por la flora intestinal. Otro punto positivo es que las legumbres poseen un bajo índice glúcemico, lo que quiere decir que después de consumidas hacen aumentar poco los niveles de glucosa en la sangre, por lo cual son útiles para incorporar en planes de alimentación para diabéticos.
Su contenido en grasa (insaturadas, que son "grasas buenas") de las legumbres es bajo (1%-6%) excepto la soja (17%-20%) y el maní (40%-50%). El aporte de calorías de las legumbres oscila en promedio es de entre 280 y 400 calorías cada 100 gramos, siendo las oleaginosas (maníes, soja, etc.) las más calóricas. La cantidad de agua que poseen es del 5% al 15% del peso total. Las legumbres son consideradas buena fuente de vitaminas B. La vitamina E se encuentra en cierta cantidad en las semillas oleaginosas. En cuanto a los minerales, el aporte de zinc, potasio, fósforo, magnesio, y calcio (aunque poco aprovechable) es también para destacar.
Incorporar las legumbres en la dieta trae diversos beneficios como por ejemplo: más cantidades de hierro que la carne, pero se trata de hierro no hemo, que se absorbe menos que el hierro de origen animal. Pero si llegamos a consumir las legumbres con alimentos que contengan vitamina C (pimiento verde, tomate, cítricos), mejora el grado de absorción del hierro de las mismas.
Esta variedad de alimentos por poseer un moderado contenido de purinas se deben evitar cuando se sufran ataques agudos de gota. Ejemplos comunes de legumbres son: lentejas, arvejas, porotos garbanzos, habas, maníes (aunque a veces se los confunde con frutos secos) y soja.



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