lunes, 16 de junio de 2014

Como es el plan alimentario para mantener el peso

bandeja de frutas coloridas

Luego de haber estado inmerso en un plan de comidas algún tiempo, un día nos encontramos con que ya alcanzamos el peso que nos habíamos propuesto. Ahora el desafío se encuentra en realizar el plan de mantenimiento. Lo primero que debemos tener en cuenta es que la persona con exceso de peso se encuentra en “cierta armonía y equilibrio” (aunque, por supuesto, la obesidad es una enfermedad), claro está que esta situación no era la más saludable pero es la única que tenemos en un primer momento. En el proceso adelgazamiento esa "armonía y equilibrio" se rompe: nuestra dieta no es la que acostumbrábamos tener hace un tiempo, nuestro cuerpo ira cambiando, conjuntamente con nuestros hábitos de vida y un montón de otras cuestiones que competen a nuestra persona.

 En un principio sostener todos los cambios y modificaciones que nos requirió nuestro plan de alimentación estaban estimulados por las mejoras que íbamos viendo a través del tiempo (pérdida de peso, mejor apariencia, sentimiento de más vitalidad, halagos de los conocidos, etc.). Una vez que éstos "sostenes" desaparecen nos debemos enfrentar “directamente de cara con nuestra nueva situación, la cual, probablemente, ya no será una permanente corriente de cambios "visibles". Toda la disciplina y cambios llevados a cabo en todo este tiempo serán puestos a prueba con el riesgo latente de que pueda aparecer una especie de “abstinencia” (especialmente en casos de haber usados métodos antinaturales o antifisiológicos para adelgazar) la cual hay que tratar de sobrellevar lo mejor que se pueda tal como lo hacen los fumadores o los adictos a las drogas. Nuestra lucha será por que este síndrome de abstinencia por la comida no termine saboteando tanto tiempo de trabajo y dedicación. Es probable que debas lidiar con síntomas como irritabilidad, disminución en la motivación para proseguir con el tratamiento dietético, así también la melancolía o tristeza pueden estar presentes. El mantenimiento del peso debe estar relacionado con un método de descenso de peso positivo que debe tener las siguientes características::
-Te encuentras inmerso en un plan de alimentación del cual se enfoca en una nueva forma de comer  con nuevos hábitos y costumbres.
-No usas pastillas para adelgazar, eventualmente sólo fármacos aceptados internacionalmente.
-Introducís cambios en tu vida que ayudan a mantener el nuevo peso.
-Las metas con respecto a tu descenso de peso son adecuadas.
-La disminución de peso es progresiva, poco a poco.
-Tenés una motivación importante.

Si bien controlar el peso una vez que llegamos a nuestro peso ideal o peso posible no es imposible, hace falta que no se desmerezca esta etapa y que se esté atento ya que puede ser un momento propicio para volver a recaer en viejos hábitos y costumbres que nos pueden llevar a recuperar todo el peso perdido anteriormente, con toda la frustración y retroceso que esto conlleva. El mantenimiento es una parte fundamental del tratamiento y tan importante como el proceso de descenso mismo.


Como "sobrevivir"  a los fines de semana

El fin de semana es un momento de relax general y en el cual nos despejamos y descansamos pero en ocasiones son también momentos muy propicios para los excesos alimentarios. Debemos tener muy claro que en 2 o 3 días podemos echar a perder los esfuerzos de toda una semana, el lunes nos pesamos y estamos con el mismo peso de la semana pasada y a veces mas, nos frustramos, nuestra motivación cae y corremos peligro de abandonar nuestro tratamiento. Es por eso que es positivo estar prevenidos y recurrir a algunas técnicas e ideas que nos pueden ayudar:

En reuniones con amigos en bares prestá atención a tu consumo de bebidas alcohólicas o azucaradas, las mismas aportan calorías extras sin ningún valor nutritivo, las aguas minerales o gaseosas podrían ser alternativas que te ayuden..Las clásicas picadas con quesos, fiambres grasosos, y pan pueden ser reemplazados por algún sandwich vegetariano con poco contenido de salsas calóricas o mayonesa.

Los sabados y domingos también es común comer fuera de casa, pedir comida como pizza, empanadas o comida chatarra que si bien, no son alimentos prohibido, se deben consumir moderadamente, por eso si tenemos ganas de consumirlos esta bien pero teniendo cuidado con el tamaño de las porciones. Aprender a incorporar y gestionar este tipo de alimentos es positivo ya que nos da la oportunidad de ser participes de momentos sociales varios y no quedar con la sensación de que nos autoexcluimos.

Las pastas son otro plato común los fines de semana, aquí por supuesto debemos tener cuidado con las porciones que ingerimos. Hay que prestar atención al tipo de salsa ya que muchas veces las mismas son muy calóricas por su alto contenido en grasas (por ejemplo la salsa 4 quesos o la salsa pesto) es mucho mejor una filetto o bolognesa light (sin agregado de aceite).
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